La manzanilla es una de las hierbas medicinales más conocidas y utilizadas en todo el mundo. Su delicada flor blanca y amarilla ha sido empleada durante siglos en la medicina tradicional, principalmente en forma de infusión, gracias a sus múltiples beneficios para la salud y su sabor suave y reconfortante.
¿Qué es la manzanilla?
La manzanilla es una planta herbácea perteneciente a la familia de las Asteráceas. Existen varias especies, pero las más comunes son la manzanilla alemana (Matricaria recutita) y la manzanilla romana (Chamaemelum nobile). Ambas poseen compuestos activos como flavonoides, aceites esenciales (especialmente el bisabolol) y antioxidantes, responsables de sus propiedades terapéuticas.
Propiedades y beneficios de la manzanilla
El consumo regular de manzanilla, principalmente en forma de té o infusión, aporta beneficios que han sido respaldados tanto por la tradición popular como por estudios científicos:
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Relajante natural: ayuda a calmar la ansiedad, el estrés y favorece un sueño reparador.
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Digestiva: alivia molestias estomacales, gases, indigestión y cólicos.
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Antiinflamatoria: contribuye a reducir inflamaciones internas y externas.
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Calmante: ideal para aliviar dolores leves de cabeza y menstruación.
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Cuidado de la piel: aplicada de forma tópica, puede ayudar en casos de irritaciones, quemaduras leves o enjuagues bucales para la inflamación de encías.
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Refuerza el sistema inmunológico: sus antioxidantes ayudan a proteger el organismo de infecciones.
Cómo preparar la infusión de manzanilla
Preparar una taza de manzanilla es muy sencillo y no requiere más que unos minutos, pero hacerlo de forma correcta permite aprovechar al máximo sus propiedades.
Ingredientes:
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1 taza de agua (250 ml)
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1 cucharada de flores secas de manzanilla (o 1 bolsita de té de manzanilla)
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Miel o limón (opcional)
Preparación:
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Calentar el agua: pon a hervir el agua y retírala del fuego justo cuando empiece a burbujear.
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Añadir la manzanilla: coloca las flores secas de manzanilla en una taza o tetera y vierte el agua caliente encima.
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Dejar reposar: tapa la taza y deja infusionar durante 5 a 10 minutos, dependiendo de la intensidad de sabor que desees.
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Colar y servir: filtra las flores y sirve la infusión caliente.
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Endulzar al gusto: puedes agregar unas gotas de limón o un poco de miel natural para potenciar su sabor y beneficios.
👉 Consejo: Para relajarte antes de dormir, toma la infusión de manzanilla media hora antes de acostarte.
Precauciones
Aunque la manzanilla es segura para la mayoría de las personas, es importante tener en cuenta lo siguiente:
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No se recomienda en personas con alergia a plantas de la familia de las Asteráceas (como margaritas o crisantemos).
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Evitar su consumo excesivo, ya que puede causar somnolencia o malestar estomacal.
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Si estás embarazada, en periodo de lactancia o bajo medicación, consulta con un especialista antes de tomarla regularmente.
En conclusión
la manzanilla no solo es una bebida reconfortante, sino también un aliado natural para la salud física y emocional. Una taza de esta infusión puede convertirse en el ritual perfecto para cuidar tu bienestar día a día.
📌 Consejo de Bienestar: Esta información tiene fines informativos y educativos. No reemplaza el diagnóstico o tratamiento profesional. Consulta con tu médico o nutricionista antes de realizar cambios importantes en tu dieta.

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